Rutas y paseos

PASEO POR EL CASCO ANTIGUO DE HELLÍN

Pasear por el caso histórico de la ciudad de Hellín es un placer que nos permite apreciar la evolución del urbanismo y la arquitectura desde la Edad Media, en el siglo XII, hasta la actualidad. Hellín no es una ciudad monumental pero ha sabido conservar el sabor de la arquitectura popular entremezclada con algunos edificios de la aristocracia y la burguesía local.

Tiempo estimado: 2 horas aproximadamente.
Plano. Clic para ver ampliadoFormada en su origen por tres cerros, Hellín presenta en su parte medieval un trazado típico de las ciudades árabes, que poco a poco irán ampliándose a los pies del castillo almohade.
En torno a éste castillo se levantaron humildes y sencillas viviendas, habitadas en su mayoría por labradores, que forman un trazado urbanístico que ha perdurado, casi inalterado, hasta principios del siglo XX.

ITINERARIO
Ermita del Rosario. Clic para ver ampliadaEl encanto de la visita al casco histórico reside especialmente en dejarse perder por el complejo laberinto de calles y rincones, caminando sin rumbo y sin prisa. No obstante, nosotros proponemos aquí un itinerario autoguiado que puede servir como eje para conocer algunos aspectos interesantes en nuestro periplo.

 Nuestro paseo comienza en la Plaza de la Iglesia. En el siglo XIII fue llamada Plaza Real. Después, los siglos y los hombres le fueron imponiendo otros nombres. La plaza, como todas, ha sido espectadora y sede de los principales acontecimientos que han ocurrido en la vida hellinera, desde los espectáculos taurinos -antes de la construcción de la plaza de toros- a los certámenes de feria, pasando por los actos públicos como mítines políticos,  recepciones reales, manifestaciones religiosas...

Nuestra Sra. de la Asunción. Clic para ver ampliadaLa Plaza se halla presidida por el magnífico templo arciprestal de Nuestra Señora de la Asunción frente al cuál se levanta el Ayuntamiento. El Consistorio es un edificio emblemático en el que se mezclan elementos del Modernismo y algún elemento del Racionalismo. Por ejemplo, su fachada se plantea sobre amplios muros desnudos con vanos verticales en línea. Sus cúpulas vidriadas azules son una aportación de la arquitectura tradicional levantina.

Bordeando el Ayuntamiento y buscando su puerta principal llegamos a una de las calles de más enjundia de nuestra ciudad: El Rabal. Por aquí pasan en Semana Santa decenas de miles de tamborileros atronando al unísono el "racataplán" de sus tambores.

En el interior del Ayuntamiento es destacable la escalera de mármol con su barandilla de forja que da acceso a la primera planta, donde está ubicado el Salón de Plenos del que hacemos especial mención por sus trabajos de ebanistería.

Saliendo del Ayuntamiento, lo bordeamos y seguimos el recorrido por una calle  lateral llamada Cuesta de los Caños. Al final de esta cuesta, haciendo esquina, se encuentra la conocida Casa de Macanaz, una casa señorial del siglo XVII y XVIII.  En su fachada proliferan las ventanas protegidas por rejas, así como una placa conmemorativa recordando el nacimiento en la ciudad de Melchor Rafael de Macanaz y Montesinos.
Clic para ver ampliada
Seguimos nuestro itinerario hacia la derecha hasta llegar a la Calle Bernales (la cuál, junto con otras como  Olvido, Cristo, San Juan... constituyen el barrio de la judería). Entonces doblamos a nuestra derecha por la estrecha Calle Merced que nos conduce a uno de los lugares mas bellos y pintorescos de nuestro periplo: la subida a la ermita de San Rafael, patrón de nuestra ciudad.

La devoción a ésta imagen data del siglo XVI como símbolo de protección contra el pedrisco. En el año 1964 la imagen del santo fue coronada como patrón de Hellín.

Volviendo sobre nuestros pasos llegamos de nuevo a la Cuesta de  los Caños y continuamos por ella a nuestra izquierda. Llegamos a una bonita plazuela llamada Plaza de las Monjas por encontrarse allí el antiguo convento de las monjas de la orden de Santa Clara. En la actualidad el edificio alberga  la Casa de la Cultura. La antigua iglesia se ha convertido en salón de actos. En su interior destacamos el patio en forma de claustro rodeado de pilares que soportan arcos macizos realizados con ladrillos compactos que recuerdan lejanamente el estilo mudéjar.

En esta misma plaza estuvo ubicada la primera industria artesana de fabricación de caramelos propiedad de Juan Losada García en torno a 1850


Saliendo del antiguo convento nos adentramos por un pequeño callejón que parte frente a su fachada. Este es el Callejón de la Lumbre llamado así porque en este lugar había una enorme hondonada en la que ardían los desperdicios que vertían los vecinos de la zona y a cuyo calor acudían en los días más fríos. A la salida del callejón giramos hacia la izquierda y volvemos de nuevo a la Plaza de la Iglesia

Centramos nuestra atención en la fachada de nuestra Iglesia de la Asunción de estilo renacentista. La portada parece ser imitación de la Catedral de Jaén y es claramente obra de la escuela de Vandelvira (siglo XVII). Merecen una especial mención las ventanas de la sacristía.

La iglesia comenzó a edificarse en 1499 y su interés reside en ser la primera iglesia columnaria y una de las primeras de cantería obra de los canteros Juan de Ochoa y Juan de Londoño. Construida en el territorio de la Diócesis de Cartagena responde a dos fines: por una parte generar espacios para enterramientos y por otra colocar separados a los distintos grupos sociales durante los actos litúrgicos , algo muy común en éstos momentos.

Coexisten dos estilos artísticos diferentes: el gótico, que predomina y da unidad artística al conjunto de las naves con esas  monumentales y sólidas columnas que confieren  un carácter casi romano, y el renacentista, presente en algunas capillas y en la fachada principal.

Clic para ver ampliadaLa iglesia tiene en planta tres naves de cinco tramos iguales, rematada la central por un ábside poligonal. Al pie de las naves se encuentra el coro, cerrado por una verja de hierro artísticamente trabajada , debajo del coro se encuentra una cripta en donde se enterraban a los vicarios y presbíteros de la iglesia .

El suelo de la iglesia es de alabastro, pues es un material muy común en ésta zona;  Hellín es muy rico en yesos alabastrinos.
El conjunto de las capillas de ésta Iglesia es único dentro de la provincia de Albacete: cada una de ellas posee identidad propia, debido fundamentalmente al gusto por la singularidad de los enterramientos particulares que tuvo lugar en la época.

En una de las capillas del lado izquierdo se encuentra, a los piés de la imagen de La Dolorosa, una de las joyas de nuestra imaginería: el Cristo Yacente de Mariano Benlliure, caracterizado por la fascinante manera de captar el cuerpo muerto de Cristo.

Clic para ver ampliadaFinalizamos la visita en la Iglesia y salimos por la puerta trasera. Nos encontramos ahora bajo el emblemático "arco", elemento que parece salir a modo de contrafuerte de la parte trasera de la iglesia  se cree podría tratarse de una de las puertas de acceso a la muralla dentro de la ciudad musulmana. Hoy en día se ha convertido en una de las imágenes más emblemáticas de nuestra ciudad.

Seguimos el recorrido a mano izquierda. Pocos metros más allá arranca a nuestra derecha una calle en escalinata. Se trata de la Calle Rosario; subiendo por aquí entramos en la parte sur del que fuera el antiguo castillo almohade. Llegamos a la Ermita de Nuestra Señora del Rosario, patrona de Hellín. Ha sufrido diversas reformas; en época musulmana éste lugar fue ocupado por una mezquita. La actual ermita data del siglo XVIII, y destaca por su interés estilístico y arquitectónico. Lo más significativo es la fachada y la torre de planta poligonal; éstas, junto con la magnífica forja de las puertas de hierro de la entrada, son obra del arquitecto hellinero Justo Millán.

Clic para ver ampliadaEn el interior son reseñables tanto los azulejos del suelo como la dos puertas de acceso talladas con diversos motivos zoomorfos y geométricos. En la zona del altar se han dejado al descubierto una serie de azulejos realizados en Hellín que vienen a ilustrar el conocimiento que tenemos sobre la alfarería local, muy emparentada con la de Andalucía y Levante. En los exteriores de la iglesia hay una amplia explanada. Al fondo de esta, hacia el Oeste, a nuestra derecha según salimos, hay un mirador desde donde podemos contemplar hermosos atardeceres. Se tiene desde aquí una sugerente vista de todo el casco antiguo y, en especial, de los restos del castillo, apenas apreciables por estar cubiertos de las chumberas que servían de defensa para evitar invasiones. Ante nosotros se extiende la llanura fértil por donde discurre la ruta que lleva hacia la Sierra de Segura.

Saliendo de la ermita y bajando por las escalinatas de la derecha, al final de la calle del Rosario nos encontramos, también justo a nuestra derecha, un pequeño callejón llamado "Callejón del Beso". Cuentan que el origen de este nombre data de la época musulmana, puesto que era éste el sitio por donde pasaban todos aquellos que iban a morir al patíbulo y se despedían de sus más allegados. Nos adentramos en él, está considerado como la calle más estrechas de Hellín, con unas medidas acordes con las que establecía El Corán (libro sagrado para los musulmanes). Estamos ya en pleno antiguo barrio árabe de nuestra ciudad.

Clic para ver ampliadaSi nos internamos en este callejón, a pocos pasos nos encontraremos con la Casa Mascuñán, una vivienda humilde construida en el siglo XVI. Perteneció a Don Lope de Ávalos y en su fachada podemos ver el escudo de armas del mismo. El escudo se encuentra encalado. En él sólo se ha podido leer "Sus de Francia". La casa tiene una gran importancia histórica pues, al parecer, el Emperador Carlos V pernoctó aquí el 8 de Diciembre de 1541, fecha en la que, habiendo desembarcado en Cartagena, se dirigía a Toledo. En agradecimiento al trato recibido concedió al pueblo un día de mercado semanal. Existe una anécdota que cuenta que aquella noche Carlos I se calentó quemando billetes de la moneda en curso y que, además, regaló a la dueña un abanico que llevaba como presente a la reina.

De la Casa Mascuñán regresamos al inicio del callejón para continuar calle abajo por Barrio Nuevo. Como se puede apreciar  a lo largo de nuestro recorrido, nos encontramos en un barrio típicamente árabe, de viviendas  sencillas en callejones estrechos de trazado irregular, calles empinadas con escalinatas, callejuelas sin salida, adarves... Todo ello nos hace impregnarnos de un hechizo especial que nos evoca a tiempos pasados.

Clic para ver ampliadaContinuando la bajada, justo a nuestra derecha sale un pequeño callejón por el que vamos a seguir y que, tras recorrer apenas unos metros, termina, pues no tiene salida. Este es un buen ejemplo de adarve o callejón sin salida muy propio de los trazados en la ciudad árabe. 

Seguimos calle abajo y, de nuevo a nuestra derecha, entramos hacia la Calle Animas. Al inicio de esta calle hay un pequeño "caño"; era una fuente que servía hasta hace poco para suministrar agua a los vecinos de la zona. Al final de esta calle está la Calle Pichón, donde encontramos unos de los rincones más bonitos de nuestro recorrido. Se trata de una pequeña plaza apartada y silenciosa con una  explanada ajardinada. Desde aquí se tiene una vista privilegiada de los restos del castillo y de la  fachada trasera  de la Ermita del Rosario. Esta era la antigua entrada a la mezquita. Coincide con la obra de cantería en la que se aprecia una ventana enmarcada y tallada con diversos elementos ornamentales fechada en 1740.

Toda esta zona constituía la denominada Medina en torno a la mezquita. Aquí se concentraba la población. En esta pequeña plaza se construyó el Zoco (mercado). Aprovechando que el precepto de orar cinco veces al día obligaba a los vecinos a pasar por ésta plaza, donde los vendedores mostraban sus hortalizas y mercancías.

Abandonamos la plaza y seguimos de frente-izquierda para llegar a la Calle Mensaje. Ante nosotros dejamos unas escalinatas que llegan a la Calle Pozo de los Perros. Esta calle merece especial mención ya que el origen de su nombre hace mención al hecho de que formaba parte del barrio de la judería, y era frecuente por entonces el llamarse unos a otros, en tono de insulto, "perros judíos" .

La calle Mensaje por la que transitamos ahora presenta como peculiaridad arquitectónica unos escalones anchos y largos que se van aproximando hasta las puertas, delante de las cuales presentan una plataforma. Estas son las tradicionales "peanas", que abundan en todo el casco antiguo. Las viviendas en su mayoría son de "cal y canto", de una o dos plantas, alineadas de forma irregular y desordenada.

Convento de franciscanos. Clic para ver ampliadoVolvemos a salir a la Calle Barrio Nuevo, y descendemos por ella hasta llegar a la plaza de San Francisco.  Donde se encuentra el Convento de Franciscanos. Este lugar era antes las afueras de la villa, situado ya en el exterior de la muralla. El monasterio es el más importante de la Diócesis de Cartagena. Se fecha el inicio de su construcción en el segundo tercio del siglo XVI y en parte es simultánea a la conclusión de la iglesia arciprestal de la Asunción. Nos detenemos en su fachada a modo de triple arquería de ladrillo visto, en cuyo fondo se puede apreciar los restos de una inscripción sacra , haciendo referencia al fundador de la cofradía de la orden tercera, el Padre Rodríguez. Una vez en su interior, a nuestra derecha, en el primer retablo que tenemos destacamos la imagen de una Dolorosa, tradicionalmente atribuida al la mano de Francisco  Salzillo. El peculiar color de éste retablo es debido a un incendio que se produjo en el año 1955. El resto de los retablos dejan entrever la calidad artística de los tallistas barrocos.

Al fondo de la nave se encuentra el impresionante coro cuya techumbre en madera artística de confección clásica fue descubierta tras el citado incendio de los años 50.

Clic para ver ampliadoA continuación visitaremos el camarín que hace honor a su Virgen de la Inmaculada de Fernández Andes. Es de planta poligonal , rococó , con abundancia de rocallas y dorados y pavimentos de azulejería valenciana del último tercio  del siglo XVIII.  En sus paredes se pueden observar cuatro lienzos pintados por Francisco Villanueva de tema religioso fechados a principios del siglo XIX. Merece la pena fijarse y contemplar las  escenas de caza y de río que adornan ésta estancia. Del camarín nos dirigiremos al claustro, al cual accedemos por una interesante portada de sillares con dintel triangular.

El claustro es una pequeña joya de estilo renacentista, con sus columnas estilizadas, sus rosetones y escudos, obras de arte en sillería  que ofrecen una visión armónica del espacio.  Todo el patio está decorado en sus paredes por frescos relativos a la vida de San Francisco. 

Fuera del convento, ya en la plaza y como final de nuestro itinerario, destacamos una casa señorial del siglo XVIII que hoy está dividida en dos viviendas: es la Casa Salazar, denominada así por el escudo de armas de dicha familia, que preside su fachada. La puerta principal está enmarcada por dos pilastras de piedra y un friso con triglifos y metopas de estilo barroco español. Su variada rejería presenta remates con flores de lis. 

DISFRUTAR COMIENDO  
Uno de los valores más importantes -y más desconocidos- de la cultura tradicional hellinera es su gastronomía. En el año 1999 se realizó un trabaja de campo para rescatar las recetas autóctonas y evitar así que se perdieran. Para sorpresa de todos se recopilaron más de 150 referencias, que constituyen un importante legado, pues pocos son los recetarios locales de tal tamaño. Hemos seleccionado aquí algunos platos y postres de los que se pueden degustar en nuestros restaurantes o en los bares -si decidís ir de tapeo-. Os recomendamos que no os marchéis sin probarlos, porque no se conoce bien Hellín hasta que uno no se ha sentado a su mesa.
Tenemos la suerte además de contar con una bodega que está elaborando tintos muy buenos, dentro de los ya buenos Jumillas, a los que pertenece. Muy adecuados para acompañar todo lo que os presentamos. Que aproveche.

Recetas autóctonas: Aceitunas de sosa, empanadas, michirones (habas secas guisadas), sangre frita con cebolla, tortas de sardinas y de jamón, arroz con conejo y carácoles, arroz negro (con alcahofas), arroz y collejas, potaje de panecicos, potaje de calabaza colorada y nabo, gazpachos viudos, migas de pan, migas ruleras con caldo valiente, atascaburras (patatas machacadas, con aceite de oliva, bacalao...), collejas con piñones (verdura silvestre de sabor muy fino), habas con cebolla, mojete (tomate cocido, cebolla, aceite de oliva, atún, aceitunas negras), zarangollo (revuelto de calabaza, cebolla y huevo), cuchifrito (bacalao, pimientos secos, tomates secos), pipirrana (sardina salada, ñoras, cebolla...), rin-ran (bacalao, huevo duro, cebolleta...), conejo en "patagorrina", despojo en "patagorrina", arrope, cordiales, hojuelas, rollos de vino blanco, rollos fritos de sarten, soletillas, suspiros.

QUÉ COMPRAR
El aceite de oliva que se elabora en las almazaras de Hellín, es un producto de excelente calidad, galardonado en muchas ocasiones con la Medalla de Oro al mejor aceite de Castilla-La Mancha. Los vinos antes mencionados son también una buena opción, para regalar uno de nuestros productos estrella. No podemos olvidar incluir en nuestras compras el arroz Bomba, considerado como el mejor del mundo, y que se cultiva en los arrozales de nuestras vegas. Otra compra imprescindible es el famoso caramelo típico hellinero.

Los embutidos que se fabrican en la comarca son muy buenos, al igual que los quesos, ideales para acompañar la deliciosa miel de romero que se recoge en las colmenas de los montes de la zona y se comercializa en estado puro.

Un último consejo: probad también las patatas fritas que se fabrican en Hellín, hechas de forma artesanal.

La Artesanía se destaca  por los trabajos en esparto, cerámica azul y tambores. Los belenes, las tallas de madera, marionetas, ... son artesanías también importantes.
 
Todo esto lo podréis encontrar, no sólo en los comercios, sino en el Mercadillo Artesanal que se celebra en El Rabal los segundos domingos de cada mes, y que no debéis perderos.

Diseño y desarrollo: XL design+thinking Asociación Campos de Hellín. C/ Daniel Chulvi 3, 02500-Tobarra-Albacete. Tel. 967325804. Fax 967325795. camposdehellin@camposdehellin.com