Rutas y paseos

RUTA DE LOS VALLES

Este itinerario es un recorrido por los espacios naturales mejor conservados de nuestra comarca: los Valles de Agramón y Las Minas, surcados por los ríos Mundo y Segura y divididos por la Sierra de Los Donceles.

Clic para ver ampliadaEn las fértiles vegas que forman los valles de estos ríos, vamos a disfrutar paseando por las huertas dedicadas al cultivo de árboles frutales y por los extensos campos de cultivo del arroz "bomba", que está considerado como uno de los mejores arroces que existen en el mundo. Ascenderemos también a lo alto de la Sierra de Los Donceles, para entrar de lleno en uno de los más salvajes e intactos reductos de monte mediterráneo.


VALLE DE AGRAMÓN

Entraremos al Valle por el desvío a Minateda-Agramón que arranca de la N-301, a la altura de El Tolmo. Seguiremos esta carretera comarcal A-14 hasta llegar a Minateda, pequeña pedanía donde se encuentran los abrigos que albergan las famosas Pinturas Rupestres, que datan del Paleolítico. Se trata de uno de los más representativos vestigios del Arte Rupestre Levantino.
Clic para ver ampliadaPoco más adelante llegamos a la aldea de La Horca. El nombre de este poblado parece ser debido al hecho de que  antiguamente los malhechores eran ajusticiados en este lugar, siendo luego expuestos a pública contemplación y escarnio.
A nuestra derecha vamos flanqueados por la Sierra de Cabeza llana. A la izquierda, el curso del Arroyo de Tobarra.

El valle se abre a partir de aquí, dejando tras de sí, numerosos pequeños yacimientos correspondientes a poblamientos  que en su día controlaban el paso hasta la pedanía de Agramón.

Agramón es un pequeño pueblo de 800 habitantes que ha sabido conservar intacto su encanto y carácter rural.
Las primeras noticias escritas sobre Agramón son de 1480. Posteriormente, en el siglo XVI  la Inquisición, procesa y condena a la hoguera al entonces Marqués, Lope de Chinchilla. Esto dio pie a una curiosa leyenda que ha llegado hasta nuestros días protagonizada por este -al parecer- déspota personaje, aborrecido por los agramoneros. Una de sus excentricidades le llevaba forzar a las mujeres que habían parido a que le amamantasen. El relato popular cuenta que cuando el Marqués tuvo noticia de haber perdido el dominio de sus tierras, decidió suicidarse. Reunió a los labradores que trabajaban para él y les ordenó ir al monte para que bajaran leña. Cumplido el mandato, les indicó que amontonaran las ramas en la plaza del pueblo, delante de la fachada de su casa, y que le prendieran fuego. Una vez encendida la fogata, el Marqués, ante el asombro de todos se asomó al balcón y se arrojó sobre la pira, pereciendo quemado.
Continuamos nuestro recorrido y tomamos la carretera que sale de Agramón en dirección a Las Minas. 
Clic para ver ampliadaTras cruzar el puente sobre el Río Mundo, debemos estar muy atentos ya que, a unos 200 metros, en una curva muy cerrada, se encuentra el inicio con el indicador del Camino de Aníbal, que parte a nuestra derecha por una pista forestal que nos conduce por la zona de piedemonte y que transcurre paralela a la vega del río.
El siguiente indicador nos introduce en la montaña, propiamente dicha. Tras la subida es aconsejable hacer una primera parada en el collado, desde donde podremos contemplar una impresionante y bellísima panorámica de todo el Valle de Agramón y el Volcán de Cancarix. Y si deseamos escalar un poco, desde este mismo punto, y a la derecha del camino, podremos acceder hasta el pico de los Donceles, punto más alto de la Sierrra.

VALLE DE LAS MINAS

Clic para ver ampliadaComenzamos entonces el descenso que nos conduce al nuevo valle, surcado por el Río Segura. Llegamos hasta el paraje del Prado Piñero, llamado así por la abundancia de pinos carrascos y donceles, que son por cierto los que dan nombre a esta ruta. Al final de esta bajada nos encontraremos con un nuevo paisaje determinado por los tortuosos meandros del río Segura, que discurre formando numerosas playas y que nos sorprenderá por la belleza de su vegetación exuberante y de sus profundas gargantas y desfiladeros. Observar las paredes del cañón.

Siguiendo por la margen izquierda del río encontraremos hermosos parajes entre los que Clic para ver ampliadadestaca La Chamorra y La Cerrada del Maeso. Al salir de estos desfiladeros, el paisaje vuelve a cambiar bruscamente y la peculiar geología del terreno pasa a convertirse en la protagonista, dando lugar a curiosidades tales como el pitón volcánico del Salmerón, o las formaciones azufrosas, que dieron origen a una importante actividad minera durante siglos y que será nuestro próximo destino: el poblado de Las Minas, al que llegaremos desde El Maeso, dejando este a nuestra izquierda y continuando por el camino que llevamos.

El poblado de Las Minas se encuentra situado en la margen izquierda del río Segura, próximo a su confluencia con el río Mundo. Recibe este nombre a causa del alumbramiento de azufre que existe en la zona, y que al parecer se explotaba ya en época romana. La primera constancia documental de Clic para ver ampliadaestas minas es de 1569, pero es a partir del siglo XVIII cuando están en plena producción. A mediados del siglo XIX  casi la totalidad del azufre español, imprescindible para la fabricación de la pólvora, proviene de las minas de Hellín.
Esto originó que el pueblo creciera notablemente. De este desarrollo se conservan vestigios abundantes en la parte alta.
El  contexto favorable de las guerras Primera Mundial y Civil Española, contribuyó al aumento de la producción. Pero el agotamiento de los filones más ricos y más tarde la competencia con el azufre francés y americano provocaron su cierre en 1960. En 1980 toda la pedanía de Las Minas, que era -y aún hoy lo es- coto privado, se vendió por un precio de siete millones y medio de pesetas.
Clic para ver ampliadaLa visita es muy interesante y merece la pena pasear por las inmediaciones descubriendo los vestigios del pasado. La configuración actual presenta un paisaje caracterizado por enormes depósitos de escoria (material de desecho de los hornos) que llegan a constituir auténticos montes en los que solo crecen ocasionalmente plantas de matorral. Sobre ellos quedan restos de varios conjuntos de hornos cilíndricos, minas en desuso, antiguos transformadores que proporcionaban la energía para propulsar los "malacates" con los que subían y bajaban a los obreros a las minas, restos de la línea de ferrocarril, etc. En la parte alta nos encontramos restos de los edificios que daban servicio a la población; desde la ermita hasta la cárcel, pasando por un cine o un almacén de provisiones.
Pasadas las casas de la pedanía, existe una zona de casas semirupestres o casas cueva donde vivían la mayor parte de los obreros. La mayoría de ellas están pintadas con azulete que es un desinfectante natural.

Clic para ver ampliadaAbandonamos esta pedanía, por una pista asfaltada en buen estado, siguiendo el valle, que nos conduce a la antigua estación de ferrocarril. A nuestra izquierda encontraremos un camino que debemos seguir, pues este es el que nos lleva al "Cañón de Los Almadenes". Pasamos bajo un túnel que conecta con un antiguo pozo minero. Sin abandonar este camino pasaremos junto a una pequeña central eléctrica y seguiremos hasta que termina. A partir de aquí hemos de continuar caminando durante unos metros para adentrarnos en la pasarela metálica que nos permitirá introducirnos dentro del propio cañón. Una vista espectacular nos espera allí, metidos de lleno en el rugido de las aguas del río Mundo que ha taladrado durante miles de años este fantástico paisaje de altísimas paredes calcáreas.

Clic para ver ampliadaVolvemos sobre nuestros pasos y retornamos siguiendo ahora la margen del río Mundo. De esta forma nos encontraremos con "La Junta", que es lugar en donde el Mundo afluye en el Segura. Otro lugar de belleza impresionante, paisaje verde, de arrozales inmensos en los que se cultiva el famoso arroz Bomba.
Ahora hemos de regresar a Las Minas y, antes de llegar, tomar la carretera que, a nuestra derecha, parte en dirección Agramón.

Clic para ver ampliadaA unos cuatro kilómetros nos encontraremos con un cruce a la derecha. Este nos lleva al Poblado Camarillas. Visitaremos las casas del poblado desde donde se contempla de una bella panorámica del pantano. Luego retornaremos y, antes de llegar al cruce, nos desviaremos a nuestra izquierda, hacia la presa. Pasado el túnel podremos disfrutar de otra impresionante vista del Cañón de Los Almadenes.
Es hora de regresar hacia Agramón. Pero el camino de vuelta el paisaje nos ofrece otras mil excusas para detenernos a recrearnos en él.

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